Entrada
El pedido llega desde un canal de pedidos online con productos, tipo de servicio y datos necesarios.
Cuando cada área recibe información por canales distintos, aumentan las capturas manuales y las dudas. Un flujo definido permite que cada pedido llegue con contexto.

El pedido llega desde un canal de pedidos online con productos, tipo de servicio y datos necesarios.
La orden se organiza en una pantalla de cocina y comandas digitales según el proceso del restaurante.
El punto de venta concentra los datos de cobro, mesas, cortes o reportes que forman parte del alcance.
Las recetas y existencias pueden considerarse en el diseño mediante inventarios, recetas y costos.
Define quién confirma, quién prepara, quién entrega y qué ocurre cuando hay cambios o productos no disponibles.
Los estados deben comunicar lo útil para cada rol sin exponer pantallas ni pasos innecesarios.
Antes de construir, conviene mapear qué pedidos existen —mesa, recoger o delivery—, qué datos necesita cada uno y cómo se comunica el cambio de estado. Así el sistema apoya el trabajo diario en lugar de añadir otro canal que vigilar.
HopDive desarrolla estos flujos a la medida. El resultado puede incorporar los módulos que tu operación necesita, sin asumir que todos los restaurantes trabajan igual.
Hablemos de tu flujo actual y de los puntos que vale la pena centralizar.
Hablar por WhatsApp